La cosmología moderna tiene un problema que no desaparece, y que ahora ha sido confirmado con la mayor precisión alcanzada hasta la fecha. Una colaboración internacional de cosmólogos acaba de publicar en Astronomy & Astrophysics una medición unificada de la constante de Hubble —el número que describe la velocidad de expansión del universo hoy— con una exactitud aproximada del 1%, lograda por primera vez en la historia. El resultado no resuelve la llamada tensión de Hubble. La certifica, con una nitidez que ya no admite dudas estadísticas.
La constante que mide el pulso del cosmos
Cuando los astrónomos observan galaxias distantes, detectan un patrón extraordinariamente regular: cuanto más lejos está una galaxia, más rápido se aleja de nosotros. Esa relación lineal queda codificada en un único número, la constante de Hubble (H₀), que expresa la tasa de expansión del universo en el momento presente. A partir de H₀ se puede estimar el tiempo transcurrido desde el Big Bang y, por tanto, la edad del universo.
El problema es que hay dos grandes formas de medirla, y ambas llevan décadas sin ponerse de acuerdo.
Dos universos que no coinciden
Cuando los investigadores derivan la constante de Hubble a partir del modelo cosmológico estándar —usando observaciones del universo temprano, especialmente el fondo cósmico de microondas— obtienen un valor sistemáticamente más bajo que el que arrojan las mediciones directas y locales: distancias geométricas a galaxias cercanas, estrellas Cefeidas, supernovas de tipo Ia, destellos de máseres galácticos y una larga lista de indicadores de distancia.
«El modelo cosmológico dominante predice que la constante de Hubble debería ser un 10% menor de lo que medimos directamente», explicó el autor principal del estudio, Stefano Casertano, del Space Telescope Science Institute en Baltimore. «Esto se conoce como la tensión de Hubble, y la diferencia supera en más de cinco veces la incertidumbre combinada de ambos modelos y mediciones.»
Esta discrepancia apunta a física que el marco teórico actual no puede explicar del todo. Sin embargo, antes de poder indagar en sus causas, era imprescindible garantizar que las propias mediciones locales fueran internamente consistentes entre sí.
Un taller que unificó a la comunidad científica
A lo largo de las últimas décadas han surgido numerosos métodos independientes para medir H₀ de forma local: distancias geométricas, paralajes, la punta de la Rama Gigante Roja (TRGB), estrellas Cefeidas, fluctuaciones de brillo superficial, supernovas, entre otros. Aunque sus resultados son globalmente similares, estas técnicas dependen de distintas escaleras de distancia y pasos de calibración, lo que hace estadísticamente complejo combinarlas en un único valor riguroso.
En 2025, el Instituto Internacional de Ciencias del Espacio (ISSI) de Berna convocó un taller histórico al que fueron invitados todos los expertos mundiales en medición de H₀. El objetivo era determinar sistemáticamente qué partes de estas mediciones comparten supuestos comunes, cuáles son verdaderamente independientes y cómo se refuerzan mutuamente.
«Desarrollamos entonces un marco estadístico para combinar correctamente todas estas mediciones e identificar posibles inconsistencias», explicó el coautor Adam Riess, también del Space Telescope Science Institute.

Precisión récord, desacuerdo confirmado
El resultado fue un consenso sobre un único valor de H₀ compatible con todas las metodologías empleadas. «Esta es la medición más precisa hasta la fecha, alcanzando una exactitud del 1% por primera vez», destacó Casertano. «También encontramos que ninguna medición individual es crítica para este resultado: cualquier componente puede eliminarse por completo y el valor de la constante de Hubble permanece esencialmente inalterado.»
Esa solidez es significativa. Significa que el resultado no es un artefacto de ningún instrumento concreto, elección de calibración o indicador de distancia particular. El valor unificado es robusto.
Y sin embargo, esa robustez tiene una segunda cara. La nueva medición agudiza la discrepancia con las predicciones del universo temprano hasta una tensión que supera las cinco desviaciones estándar —umbral que en física se considera evidencia definitiva de un efecto real, no de ruido estadístico. Lejos de suavizar el desacuerdo, la mayor precisión lo ha solidificado.
Las implicaciones para la física del cosmos
«Confirmar la tensión de Hubble hace aún más importante que reexaminemos los fundamentos del modelo cosmológico actual e identifiquemos cualquier fenómeno nuevo que pueda modificar la evolución del universo», señaló Riess.
Las hipótesis en discusión son varias: energía oscura que evoluciona con el tiempo, energía oscura temprana inyectada antes de la recombinación, nuevas especies de partículas relativistas, o alguna física que aún no ha sido formulada. Lo que ya no está en discusión es si la tensión es real.
Lo es. Y ahora está medida con una precisión del 1%.
El trabajo fue publicado bajo el título The Local Distance Network: A community consensus report on the measurement of the Hubble constant at ~1% precision, en Astronomy & Astrophysics (2026). DOI: 10.1051/0004-6361/202557993. Disponible también en arXiv: 10.48550/arxiv.2510.23823.
© 2026 SKYCR.ORG — Homer Dávila Gutiérrez. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial del texto, imágenes o cualquier otro contenido de este artículo sin autorización escrita previa del autor. La información científica presentada está basada en la publicación original: Casertano et al. (2026), «The Local Distance Network», Astronomy & Astrophysics. DOI: 10.1051/0004-6361/202557993.
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