En los márgenes exteriores de la galaxia de Andrómeda acaba de encontrarse un objeto de apariencia casi invisible pero de enorme significado cosmológico: una galaxia enana ultratenue designada Andrómeda XXXVI, cuya población estelar se formó hace unos 12.500 millones de años, en plena infancia del universo. Su descubrimiento, liderado por Joanna D. Sakowska del Instituto de Astrofísica de Andalucía, fue publicado el 30 de marzo de 2026 en el servidor de preimpresiones arXiv, y representa un paso importante en la comprensión de cómo se construyeron las galaxias más pequeñas del cosmos.
Galaxias enanas ultratenues: fósiles del universo temprano
Las galaxias enanas ultratenues (UFDs, por sus siglas en inglés) son las estructuras galácticas más primitivas que conocemos. Poseen luminosidades extremadamente bajas, una composición química empobrecida en metales pesados y una fracción de materia oscura excepcionalmente alta en relación con su masa bariónica. Estas características las convierten en auténticos fósiles del universo primordial: sistemas que dejaron de formar estrellas muy temprano, cuando el gas intergaláctico aún no había sido enriquecido por generaciones sucesivas de explosiones estelares.
Estudiarlas equivale, en cierta medida, a recuperar una muestra de cómo era el universo en la época de la reionización, ese período crítico en el que la radiación ultravioleta de las primeras estrellas ionizó el gas neutro del cosmos y puso fin a la llamada Edad Oscura del universo.
Un ojo humano donde los algoritmos fallaron
Uno de los elementos más notables de este descubrimiento es su origen. Andrómeda XXXVI no fue detectada por un algoritmo de aprendizaje automático ni por una búsqueda automatizada en los datos del Panoramic Survey PandAS (Pan-Andromeda Archaeological Survey), sino por el astrónomo aficionado Giuseppe Donatiello, durante una inspección visual sistemática de imágenes públicas del relevamiento. Donatiello, con una trayectoria documentada en el hallazgo de estructuras estelares tenues, identificó el objeto donde los métodos automatizados no lo habían hecho.

Esto revela algo importante: en la era de los grandes relevamientos y la inteligencia artificial aplicada a la astronomía, la percepción visual humana sigue siendo una herramienta complementaria e insustituible para ciertos tipos de detección. El equipo de Sakowska tomó el candidato identificado por Donatiello y lo siguió con imágenes profundas obtenidas en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, donde pudieron resolver estrellas individuales y construir el diagrama color-magnitud (CMD) que confirmó la naturaleza de la galaxia.
Propiedades físicas de Andrómeda XXXVI
Andrómeda XXXVI se encuentra a unos 388.000 años luz del centro de la galaxia de Andrómeda (Messier 31), muy por dentro del radio virial de M31 —estimado en aproximadamente 850.000 años luz— lo que la posiciona inequívocamente como un satélite gravitacionalmente ligado. Su magnitud visual de −6,0 la ubica entre las galaxias intrínsecamente más débiles jamás catalogadas. Su radio de semiluz de 208 años luz la convierte en una de las enanas satélite más compactas de Andrómeda, posiblemente la segunda más compacta conocida.
La metalicidad del sistema, medida en [Fe/H] = −2,5, revela una población estelar extremadamente pobre en metales, característica de objetos que completaron su formación estelar antes de que el universo hubiera tenido tiempo de enriquecerse químicamente. La edad estimada de ~12.500 millones de años confirma que la mayor parte de sus estrellas nacieron en el primer mil millón de años tras el Big Bang.
El censo incompleto de los satélites de Andrómeda
Los modelos cosmológicos estándar, basados en la cosmología ΛCDM (materia oscura fría con constante cosmológica), predicen que galaxias espirales masivas como M31 deberían albergar un gran número de galaxias satélite. Las estimaciones apuntan a que Andrómeda podría tener cerca de un centenar de satélites enanos, pero hasta la fecha solo se ha confirmado aproximadamente la mitad. Esta discrepancia, conocida como el problema de los satélites faltantes, sigue siendo una de las tensiones abiertas en la cosmología de campo cercano.
El descubrimiento de Andrómeda XXXVI subraya que parte de esa carencia puede explicarse por limitaciones observacionales, no por una ausencia real de los objetos. Sistemas tan tenues como este pueden escapar fácilmente a los métodos automatizados de detección, y su identificación requiere combinar herramientas computacionales con el escrutinio directo de las imágenes.
Implicaciones para la materia oscura y la cosmología
Más allá de enriquecer el inventario de satélites de M31, Andrómeda XXXVI tiene implicaciones directas para algunas de las preguntas más profundas de la astrofísica contemporánea. Las galaxias enanas ultratenues son laboratorios naturales para estudiar la naturaleza de la materia oscura: su elevada razón masa-luminosidad y la relativa simplicidad de su dinámica estelar permiten inferir la distribución de materia oscura en estructuras de pequeña escala, donde las predicciones de distintos modelos de materia oscura divergen de manera significativa.
A su vez, la distribución espacial de estos satélites alrededor de M31, combinada con su historia química y su edad, proporciona restricciones observacionales sobre los modelos de formación de galaxias en el universo temprano y sobre los efectos de la reionización en la supresión de la formación estelar en halos de baja masa.
Una galaxia de apenas −6 magnitudes visuales, perdida en los confines de Andrómeda, puede decirnos mucho sobre cómo nació el universo que habitamos.
El estudio completo está disponible en arXiv: Joanna D. Sakowska et al., «Andromeda XXXVI: discovery of a new ultra-faint dwarf galaxy towards M31,» arXiv (2026). DOI: 10.48550/arxiv.2603.26492.
Mantente al día con los últimos descubrimientos de la astrofísica y la astronomía observacional en SKYCR.ORG, el portal científico bilingüe del cosmos desde Costa Rica.
© 2026 SKYCR.ORG | Homer Dávila Gutiérrez, FRAS. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa.
Descubre más desde SKYCR.ORG: NASA, exploración espacial y noticias astronómicas
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



