La semana del 13 al 19 de abril de 2026 ofrece un conjunto de fenómenos que merece atención tanto del observador casual como del aficionado con equipo óptico. Cielos oscuros, dos planetas brillantes en el ocaso, una alineación planetaria en el amanecer y las primeras señales de la lluvia de meteoros más antigua del calendario astronómico convierten esta semana en una de las mejores del mes para salir a observar.
Luna nueva: el regalo de los cielos oscuros
La luna nueva ocurre el 17 de abril a las 11:52 UTC, y marca además el inicio de una racha de cinco lunas nuevas superlunares consecutivas. Que el plenilunio sea una superluna generalmente acapara titulares, pero en este caso el protagonismo lo toma la luna nueva: sin satélite en el cielo, las noches del 15 al 19 de abril serán excepcionalmente oscuras y propicias para la observación de objetos tenues.
Durante los días previos, el 13 y 14 de abril, puede buscarse la luz cenicienta en la delgada luna menguante antes del amanecer. Es uno de esos fenómenos sutiles que recompensan al que madruga: la fracción oscura del disco lunar se ilumina levemente por el reflejo de la Tierra, produciendo un efecto espectral visible a ojo desnudo o con binoculares.
El 19 de abril, la luna alcanza el perigeo ubicándose a 361.630 km de la Tierra. Ese mismo día, la delgada luna creciente y Venus comparten el cielo vespertino hacia el oeste, ambos visibles durante cerca de una hora y media tras la puesta del Sol. Es una combinación fotogénica y fácil de encontrar: basta mirar al oeste con el horizonte despejado.
Venus y Júpiter dominan el ocaso
Venus brilla con magnitud −3,8 en el cielo vespertino durante toda la semana y permanece visible durante aproximadamente una hora y media después del atardecer. Júpiter, en Géminis con magnitud −2,1, alcanza su mayor altura poco después del atardecer y desciende gradualmente a medida que avanza la noche.
Los dos objetos más brillantes del firmamento nocturno después de la luna comparten el cielo del oeste desde el anochecer. Venus se ubica más bajo sobre el horizonte y Júpiter aparece más elevado en dirección a Géminis. Aunque su encuentro más espectacular ocurrirá en junio, durante esta semana la separación angular entre ambos ya es suficientemente llamativa para orientarse y fotografiarlos en una misma toma gran angular.
La noche del 13 al 14 de abril es particularmente interesante para quienes apuntan un telescopio a Júpiter: Europa transita el disco del planeta mientras cae la oscuridad, y su sombra aparece sobre el limbo oriental mientras el tránsito aún no concluye. Después, Io avanza en sentido contrario y los movimientos relativos de ambas lunas pueden detectarse en minutos con un instrumento de mediana apertura.
Urano, en Tauro con magnitud 5,8, también es visible en el cielo vespertino durante aproximadamente una hora después del atardecer. Bajo cielos oscuros y sin luna, es técnicamente alcanzable con binoculares. Esta semana, con la luna nueva, las condiciones para intentarlo son las mejores del mes.
Alineación matutina del 18 de abril
El 18 de abril, Mercurio, Marte y Saturno forman una línea muy próxima en el cielo matutino bajo sobre el horizonte oriental, con Neptuno en sus cercanías también detectable con telescopio. Los cuatro planetas se agrupan dentro de una franja de apenas 4° de amplitud angular.
La observación desde Costa Rica requiere un horizonte este completamente libre de obstáculos y nubosidad baja, ya que los planetas salen muy poco antes que el Sol. Marte sale desde las 4:10, seguido de Saturno a las 4:11 y Mercurio a las 4:12. La ventana es estrecha, pero vale el esfuerzo.
Las Líridas comienzan a activarse
La lluvia de meteoros de las Líridas tiene su pico el 22 de abril, pero la actividad comienza a notarse desde el 16 al 18. Esta semana coincide con cielos prácticamente libres de luna, lo cual convierte las noches del 17 y 18 de abril en los mejores momentos previos al pico para comenzar a observarlas. El radiante se encuentra en la constelación de Lira, que desde Costa Rica asciende por el horizonte noreste pasada la medianoche.
El cometa PanSTARRS se aproxima
El cometa C/2025 R3 (PanSTARRS) alcanza el perihelio el 19 de abril y se espera que pueda llegar a magnitud 3,7 cerca del 25 de abril, potencialmente visible a simple vista bajo cielos oscuros. Durante la semana del 13 al 19 el cometa está en fase de aumento de brillo y es observable con binoculares o telescopio de apertura moderada. Las noches sin luna de esta semana son ideales para seguir su evolución antes de que alcance máximo esplendor.
Recomendación para Costa Rica
La semana ofrece dos ventanas bien diferenciadas: el ocaso, dominado por Venus y Júpiter en el oeste, y el amanecer del 18, donde la alineación de planetas interiores es el evento más efímero y más exigente del período. Para observación de cielo profundo, galaxias del cúmulo de Virgo y objetos tenues, las noches del 15 al 19 son las más oscuras del mes. Cualquier lugar alejado de la contaminación lumínica de la Gran Área Metropolitana aprovechará al máximo estas condiciones.
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