También hay depósitos de hielo en los polos de Mercurio


Aunque el radiotelescopio de Arecibo ya no existe, continúa brindando descubrimientos científicos. Hay una gran cantidad de datos de Arecibo que los astrónomos continúan buscando nuevos descubrimientos, y uno de ellos es gracias a una técnica astronómica conocida como radar planetario.

Probablemente esté familiarizado con el radar, ya que se usa en los pronósticos del tiempo o cuando lo atrapan a exceso de velocidad en la carretera. El radar funciona enviando una señal de radio a un objeto. Parte de la luz de radio rebota y, a partir de la señal de retorno, puede saber qué tan lejos está un objeto y hacia dónde se mueve. El radar planetario implica emitir una señal de radio a un planeta y luego recoger la señal dispersa con un radiotelescopio sensible. La técnica se utilizó por primera vez en la década de 1960 para medir las órbitas de Venus y Mercurio.

Un mapa detallado del hielo polar de Mercurio. Crédito: Rivera-Valentín et al.

Con los años, la astronomía de radar se ha vuelto más poderosa. En las últimas décadas, el método podría usarse no solo para mapear la superficie de un planeta, sino también para identificar la composición de la superficie. En la década de 1990, se utilizó un radar planetario para mapear la superficie de Mercurio y, sorprendentemente, encontró bolsas de hielo cerca de los polos del planeta. Los mapas de radar no fueron lo suficientemente precisos para determinar exactamente dónde se encontraba el hielo, pero los astrónomos pensaron que debía estar escondido dentro de las regiones sombreadas de los cráteres polares donde la luz del sol nunca llega. Otros estudios en 2012 confirmaron la presencia de hielo en el cráter.

Luego, en 2019, Arecibo emitió una potente señal de radio hacia Mercurio. La señal dispersa fue recapturada por el receptor de Arecibo, lo que permitió a los astrónomos hacer un mapa de radio detallado de Mercurio, incluidas las regiones polares donde hay bolsas de hielo. En este último estudio, estos datos se combinaron con datos de la nave espacial Messenger, que orbitó Mercurio entre 2011 y 2015.

La nave espacial Messenger usó mapeo láser para distinguir regiones brillantes de hielo de regiones de regolito más oscuras. Al combinar los datos, el equipo pudo interpretar mejor los datos del mapa de radar. Aunque el hielo normalmente refleja más luz de radio que el regolito, lo que hace que las regiones heladas aparezcan brillantes en un mapa de radar, las regiones también pueden aparecer brillantes por otras razones, como dispersarse en una superficie en ángulo. El equipo pudo confirmar que las regiones brillantes de radio de Mercurio generalmente indicaban hielo. Incluso podrían hacerse una idea de la pureza de las bolsas de hielo de Mercurio.

Además de confirmar aún más el hielo polar de Mercurio, el estudio también sienta las bases para los mapas de radar de otros mundos. Por ejemplo, existe un gran interés en la ubicación del hielo de agua en la Luna, lo que sería de gran utilidad para los futuros astronautas lunares. Los mapas de radar refinados de la luna podrán determinar no solo la posición de las bolsas de hielo lunares, sino también el tamaño y la pureza de estas bolsas. Y si vas a construir una base en la luna, sería muy útil tener un poco de hielo en las rocas cercanas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.