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Qué ver en el cielo: del 29 de junio al 5 de julio de 2026

La semana del 29 de junio al 5 de julio trae la luna llena de la Fresa, Mercurio en retrógrado, Venus y Mercurio juntos al amanecer y un llamativo encuentro de Marte y Urano entre las Pléyades. Guía astronómica semanal completa de SKYCR.ORG.

La semana arranca con la luna llena de la Fresa tomando posesión del cielo nocturno y cierra con un encuentro visual entre Marte y Urano enclavados entre los dos cúmulos más célebres de Tauro. En el medio hay Mercurio en retrógrado, Venus al amanecer y el comienzo del mejor período anual para ver la Vía Láctea desde latitudes tropicales.

La luna llena de la Fresa

El lunes 29 de junio a las 23:58 UTC, la Luna alcanza su fase llena, ubicada en Sagitario frente al Sol. Este satélite lleno recibe el nombre de «Luna de Fresa», un apelativo que viene de las culturas nativas de América del Norte, para quienes esta fase lunar señalaba el inicio de la temporada de cosecha de fresas silvestres. También ha sido llamada históricamente Luna de Rosas o Luna de Miel.

Lo que ocurre físicamente es sencillo pero espectacular: la Tierra se interpone en línea con el Sol y la Luna, de modo que el hemisferio visible de nuestro satélite recibe iluminación total. Cuando la Luna llena sube por el horizonte sureste justo al atardecer, la atmósfera filtra la luz y proyecta un disco de tonos anaranjados o dorados. El llamado efecto de ilusión lunar, un fenómeno perceptual y no óptico, la hace aparecer más grande cuando está baja sobre el horizonte. Para la observación fotográfica, esta noche es una de las mejores del año para componer un retrato lunar con algún elemento en primer plano.

El efecto práctico más importante de la luna llena es la pérdida de oscuridad: durante los primeros días de la semana, el resplandor lunar hará prácticamente invisible el cielo profundo. Los planetas y objetos brillantes, sin embargo, no se ven afectados. A partir del 3 de julio la Luna sale cada vez más tarde y las primeras horas de la noche irán recuperando oscuridad.

Mercurio entra en retrógrado

También el 29 de junio, Mercurio inicia su movimiento retrógrado aparente: un cambio de dirección causado por las posiciones relativas de Mercurio y la Tierra en sus órbitas respectivas. No hay ningún efecto sobre la vida cotidiana ni sobre la tecnología. Lo que sí ocurre, y que tiene interés observacional, es que el planeta describirá un pequeño lazo sobre el fondo estelar en las próximas semanas. Si trazás su posición noche tras noche en un atlas celeste, podrás ver ese lazo con claridad. Esta semana Mercurio estará bajo sobre el horizonte oeste al atardecer, difícil de captar a simple vista, pero localizable con binoculares si el cielo está despejado y el horizonte es limpio.

Venus y Mercurio juntos al amanecer del 1 de julio

El 1 de julio, Venus y Mercurio se acercan notablemente en el cielo matinal, aproximadamente una hora antes del amanecer. Venus, con magnitud –3,8, estará en la constelación de Tauro; Mercurio, en magnitud 3,4, se ubicará en Orión. Venus es tan brillante que no necesita identificación: simplemente es el punto de luz más intenso del cielo matutino. Mercurio, en cambio, está al límite de la visibilidad cómoda. Con binoculares y un horizonte este completamente libre de obstrucciones, podrás encontrarlo cerca del planeta más brillante del Sistema Solar interior. Es la mejor oportunidad de la semana para madrugadores.

El panorama planetario de la semana

Durante los siete días hay planetas repartidos en dos franjas horarias.

Al atardecer, hacia el horizonte oeste-noroeste, Venus domina la escena con su brillo inconfundible. Júpiter todavía es visible, aunque cada noche lo verás más bajo y dispondrás de menos tiempo antes de que desaparezca en el crepúsculo. Esto se debe a que Júpiter se acerca progresivamente a su conjunción solar, que ocurrirá el 29 de julio, cuando el planeta quedará detrás del Sol. Esta semana es de las últimas oportunidades del ciclo actual para capturar a Júpiter en el cielo vespertino.

En la madrugada, Saturno asoma desde el este en la constelación de Piscis en torno a la una de la madrugada y va ganando altura hacia el amanecer. Saturno brilla con magnitud 0,7 y es fácilmente visible a simple vista. Un telescopio pequeño revelará sus anillos sin esfuerzo: es probablemente el objeto de mayor impacto visual para alguien que mira a través de un ocular por primera vez. Marte también es visible en la madrugada, en la dirección de Tauro, más tenue que Saturno pero identificable por su característico tinte rojizo.

Marte y Urano entre las Pléyades y las Híades

El acontecimiento visual más notable de la semana ocurre los días 4 y 5 de julio. Marte y Urano aparecerán muy cerca entre las Pléyades y las Híades, dos cúmulos estelares visibles en la constelación de Tauro.

Las Pléyades, también conocidas como Las Siete Cabrillas, son un cúmulo abierto de más de mil estrellas a unos 444 años luz. Las Híades, a solo 151 años luz, son el cúmulo estelar abierto más cercano a la Tierra visible a simple vista. Tener a Marte y Urano enclavados entre ambos al mismo tiempo es una escena que cabe completa en el campo de unos binoculares.

Marte brillará con magnitud 1,4 y ese tono rojizo inconfundible. Urano, con magnitud 5,8, estará en el límite de la percepción visual bajo cielo oscuro. Para el 4 de julio la Luna habrá pasado al cuarto menguante y la interferencia lumínica será menor que al inicio de la semana. Con binoculares, Urano aparecerá como un diminuto disco de color celeste pálido. El contraste entre el rojo de Marte, el azul-verdoso de Urano y la salpicadura estelar de los dos cúmulos hace de esta escena una de las composiciones visuales más ricas del año.

La Tierra en su punto más lejano del Sol

Aunque queda un día fuera del rango estricto de la semana, vale la pena anticiparlo: el 6 de julio la Tierra alcanzará su afelio, el punto más alejado del Sol en toda su órbita anual, a unos 152,1 millones de kilómetros. Esto contradice la intuición popular que asocia el verano del hemisferio norte con estar «más cerca» del Sol. En realidad, ahora la Tierra está en su punto más distante del año. Lo que determina las estaciones es la inclinación del eje terrestre, no la distancia a la estrella. En el afelio el disco solar aparece ligeramente más pequeño que en el perihelio de enero, una diferencia de alrededor del 3% en diámetro angular que puede medirse fotográficamente con cuidado.

Constelaciones y Vía Láctea

La semana está dominada por las constelaciones de verano boreal, que desde Costa Rica y el resto de las latitudes tropicales alcanzan alturas considerablemente mayores que desde Europa o el norte de Estados Unidos. Escorpio se extiende majestuoso hacia el sur con Antares en el corazón del escorpión, una supergigante roja de unas 700 veces el radio del Sol. Sagitario, con su forma de tetera apuntando exactamente hacia el núcleo galáctico, ofrece la región más rica de la Vía Láctea. El Triángulo de Verano —Vega en Lira, Deneb en Cygnus y Altair en Águila— estará alto al este durante las primeras horas de la noche, señalando la dirección del disco galáctico.

Para cielo profundo, los mejores momentos de la semana serán las noches del 4 y 5 de julio, cuando la Luna saldrá después de la medianoche y las primeras horas de oscuridad estarán libres de interferencia lumínica. Desde sitios altos y oscuros, con la ventana de oscuridad disponible, el núcleo de la Vía Láctea en Sagitario es uno de los espectáculos más impresionantes del firmamento. El cúmulo globular M13 en Hércules, la Nebulosa del Anillo M57 cerca de Vega y los cúmulos de Escudo también son objetivos excelentes para esta época del año con un telescopio.

Resumen de la semana

El calendario de la semana, de mayor a menor importancia observacional: luna llena de la Fresa el 29 de junio al atardecer, Mercurio inicia retrógrado ese mismo día, Venus y Mercurio juntos en el amanecer del 1 de julio, y Marte con Urano entre las Pléyades y las Híades los días 4 y 5. La ventana de cielo oscuro más útil para objetos tenues llegará al final de la semana, cuando la luna menguante ya cede terreno a las primeras horas de la noche.

Nos seguimos bajo el cielo.

Homer Dávila Gutiérrez, FRAS
Director, SKYCR.ORG

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Homer Dávila
Homer Dávilahttps://skycr.org/homer-davila
Editor en SKYCR. Astrofísico. Dinámica solar, astronomía, radioastronomía, cosmología y ciencia planetaria. Miembro de la International Meteor Organization.
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