InicioEfemérides¿Qué ver en el cielo? 27 abril al 3 mayo 2026

¿Qué ver en el cielo? 27 abril al 3 mayo 2026

🌕 Una de las semanas más fotogénicas del año. La Luna crece hasta su fase Llena de las Flores el viernes 1 de mayo, además microluna por estar cerca del apogeo. 🪐 Venus y Júpiter dominan el atardecer al oeste, en cuenta regresiva hacia su gran conjunción del 9 de junio. ☄️ Las Eta Acuáridas, hijas del cometa Halley, comienzan a entregar meteoros antes del amanecer. 🔭 Saturno y Marte reaparecen bajos en el este antes del alba. ✨ Una guía noche a noche para observar desde Costa Rica, América Latina y España.

Esta semana el cielo nos entrega una de las combinaciones más vistosas del año: una Luna que crece hasta su fase Llena el viernes 1 de mayo —la conocida Luna de las Flores, además microluna por encontrarse cerca del apogeo—, dos planetas brillantes dominando el atardecer (Venus y Júpiter), un trío difícil pero elegante de Saturno y Marte antes del amanecer, y el inicio de la actividad creciente de las Eta Acuáridas, lluvia hija del cometa Halley que favorece de forma especial a los observadores tropicales y del hemisferio sur. Una semana intensa para sacar el equipo, mirar al cielo y narrar el cosmos.

Las efemérides están dadas en hora de Costa Rica (UTC−6). Para Centroamérica y México central aplican prácticamente sin ajuste; en Colombia, Perú y Ecuador súmele 1 hora; en Argentina, Uruguay y Chile sume 3 horas; en España peninsular sume 8 horas (horario de verano CEST).

La Luna esta semana: hacia la Llena de las Flores

La Luna domina el cielo nocturno durante todo el periodo. Empezamos el lunes 27 con un disco gibos creciente del orden del 80 % iluminado y avanzamos cada noche hasta la fase Llena el viernes 1 de mayo a las 11:23 a. m. hora de Costa Rica (17:23 UTC). Ese día, tanto en su salida del jueves al viernes al atardecer como en su puesta del viernes al sábado al amanecer, se verá completamente redonda.

Un detalle astronómico que pocos comentan: el apogeo lunar ocurre el 4 de mayo, apenas tres días después de la fase llena. Eso convierte a esta Luna Llena de las Flores en una microluna: la Luna está cerca de su punto más lejano de la Tierra (~405 800 km frente a los ~384 400 km de distancia media), y su diámetro angular aparente es notablemente menor que el de una superluna. La diferencia es real y medible —cerca de un 14 % en tamaño aparente respecto a una superluna—, aunque a simple vista pasa desapercibida. Para quien fotografíe la Luna esta semana, comparar su tamaño en píxeles con una imagen de superluna previa es un ejercicio interesantísimo.

Tras la fase llena, el sábado 2 y el domingo 3 la Luna gibosa menguante (alrededor del 94 %) se levanta entrada la noche junto al Escorpión, pasando muy cerca de Antares, la supergigante roja que marca el corazón del escorpión. Apenas 2° separan a la Luna de Antares en la madrugada del domingo 3 de mayo: una imagen poderosa, sobre todo si se observa desde un horizonte oriental despejado.

Planetas al anochecer: Venus y Júpiter mandan en occidente

Apenas se pone el Sol, dos faros se encienden en el cielo poniente.

Venus se asoma en el oeste como el objeto más brillante del cielo después del Sol y la Luna (magnitud −3,9). Está atravesando la constelación de Tauro, pasando estos días por las cercanías de Aldebarán, la gigante naranja que marca el ojo del Toro. A través de un telescopio, Venus muestra un disco gibos (cerca del 88 % iluminado) y un tamaño angular pequeño pero creciente conforme se acerca a la Tierra a lo largo de las próximas semanas.

Júpiter brilla a magnitud −1,9 muy alto al oeste durante toda la primera mitad de la noche, en la constelación de Géminis, a pocos grados de Pólux. Es el objetivo telescópico de la semana. Las bandas ecuatoriales son evidentes incluso con aperturas modestas, y los cuatro satélites galileanos ofrecen un baile constante de tránsitos, sombras y ocultaciones. Con un buen seeing, los detalles del Cinturón Ecuatorial Sur y la Gran Mancha Roja están al alcance de telescopios de 100 mm en adelante.

La separación angular entre Venus y Júpiter ronda los 38°–40° esta semana, y disminuirá noche a noche hasta su espectacular conjunción del 9 de junio, cuando los veremos a apenas 1,6° uno del otro. Comenzar a seguirlos desde ya permite percibir, con paciencia y en directo, la mecánica del Sistema Solar: Venus avanza unos 12 veces más rápido que Júpiter sobre la eclíptica.

Planetas antes del amanecer: Saturno reaparece, Marte lo acompaña

El cielo previo al alba está volviendo a poblarse. Saturno sale aproximadamente una hora antes del Sol y se ubica bajo en el este, todavía hundido en el crepúsculo brillante, en los confines de Cetus y bajo el Gran Cuadrado de Pegaso. Su magnitud ronda +1,2 y su altura es modesta, pero el simple hecho de volver a verlo —tras semanas perdido en el resplandor solar— ya es un acontecimiento. A telescopio se verá borroso por la masa de aire, pero los anillos están allí.

Marte acompaña a Saturno unos 7°–8° hacia abajo y al este, todavía más bajo y a menor brillo (magnitud cercana a +1,2). Detectarlo requiere binoculares y un horizonte oriental absolutamente despejado. Conforme avance mayo, ambos planetas se separarán y ganarán altura en el cielo del alba.

Mercurio queda esencialmente inobservable esta semana: tras su gran elongación matutina de inicios de abril, se ha hundido hacia la conjunción superior del 14 de mayo.

Las Eta Acuáridas: los hijos de Halley empiezan a llegar

Una de las razones por las que esta semana es importante para nosotros, observadores entre el hemisferio sur y la zona tropical norte, es que las Eta Acuáridas están activas. Esta lluvia es producto del polvo dejado por el cometa 1P/Halley a lo largo de sus visitas al sistema solar interior, el mismo polvo que en octubre nos da las Oriónidas.

El máximo está previsto para la madrugada del 6 de mayo, pero la lluvia tiene un perfil de actividad ancho —una meseta de buenos números entre el 4 y el 7 de mayo—, lo que significa que las noches del viernes 1 al domingo 3 ya pueden producir varios meteoros por hora bajo cielo oscuro. La velocidad de entrada atmosférica es elevada (~66 km/s), por lo que las Eta Acuáridas son meteoros rápidos y dejan con frecuencia trenes persistentes, esos rastros luminosos que perduran segundos tras el paso del meteoro.

La geometría favorece especialmente a Costa Rica y a la franja tropical: el radiante en Acuario (cerca de la estrella η Aquarii) sale entre las 02:00 y las 03:00 a. m. y va ganando altura hasta el alba. Eso convierte a las dos horas previas al amanecer en la mejor ventana de observación. Esta semana, sin embargo, hay que jugar con la Luna: tras el 1 de mayo el satélite domina la noche, así que conviene buscar una orientación que coloque a la Luna detrás de un árbol, una loma o una pared, y mirar hacia el este alto. También vale la pena prestar atención a los earthgrazers, meteoros largos y lentos que rasgan el horizonte cuando el radiante todavía está bajo.

Constelaciones para esta semana

A la latitud de Costa Rica (~10° N), apenas cae la noche el firmamento entrega una panorámica privilegiada. Leo culmina alto al sur, con Régulo al pie de la Hoz y el triángulo de Denebola, Algieba y Zosma encadenando la silueta del león. Hacia el este sube Virgo con Espiga, y más al sur el cuadrilátero de Corvus flanquea la cabeza de la Hidra, la constelación más larga del cielo.

Para los amantes del cielo profundo, esta es la temporada de las galaxias: el Cúmulo de Virgo y el Cúmulo de Coma cruzan el cenit en la primera mitad de la noche, regalando objetivos como M87 (la galaxia con el agujero negro supermasivo fotografiado por el Event Horizon Telescope), la Cadena de Markarian, M104 (la Galaxia del Sombrero) y el grupo de M84/M86. Esta semana, sin embargo, el brillo lunar será un obstáculo serio para observación de galaxias débiles; conviene reservar esos objetivos para la última semana de mayo, ya con Luna nueva.

Más cerca de medianoche se eleva al sureste el Escorpión, con Antares ardiendo en rojo, y le sigue Sagitario con la dirección del centro galáctico. Para los observadores tropicales, Centaurus y la Cruz del Sur ya están altos al sur en la primera parte de la noche: una vista privilegiada que en gran parte de Europa y Norteamérica simplemente no está disponible.

Calendario noche a noche

Lunes 27 de abril. Luna gibosa creciente alta al sur durante toda la noche, en Virgo. Venus y Júpiter al oeste poco después del ocaso. Buena noche para observar Júpiter y sus lunas con telescopio antes de que la Luna domine el cielo.

Martes 28 de abril. La Luna se acerca a Espiga, la estrella alfa de Virgo. Venus continúa su lento avance entre las estrellas de Tauro.

Miércoles 29 de abril. Luna gibosa cerca de Espiga durante toda la noche. Si tiene cielos limpios, intente seguir Júpiter justo antes de que se oculte tras el horizonte occidental, alrededor de la 1:30 a. m.

Jueves 30 de abril. La Luna ya al 97 %. Última noche cómoda para observar Venus en buena altura tras el ocaso antes del lleno. La pareja Venus–Aldebarán es muy fotogénica con teleobjetivo.

Viernes 1 de mayo. Luna Llena de las Flores (microluna) a las 11:23 a. m. hora de Costa Rica. Por la noche, la Luna sale por el este al ocaso del Sol; observe a esa hora la ilusión lunar, el efecto perceptual por el cual la Luna recién salida parece más grande de lo que realmente es. Sería justo esta noche un buen momento para tomar imágenes y compararlas, en próximas lunas, con superlunas: la diferencia es real.

Sábado 2 de mayo. Luna gibosa menguante (94 %) saliendo entrada la noche, navegando hacia Escorpión. Venus y Júpiter siguen brillando al oeste tras el ocaso. Buen momento para iniciar vigilancia de Eta Acuáridas en la madrugada del domingo, una vez que la Luna pase su punto más alto.

Domingo 3 de mayo. La Luna gibosa pasa a apenas 2° de Antares durante la madrugada. Imagen muy poderosa al sureste antes del alba. Y antes de irse a dormir, dedíquele unos minutos al cielo del este: el radiante de las Eta Acuáridas ya estará alto y los meteoros serán mejor visibles entre la puesta de Luna y el inicio del crepúsculo.

Notas para quien sale a observar

Bajo cielo bonancible, el periodo del 27 de abril al 3 de mayo es ideal para observación lunar detallada: cráteres, mares, rayos de Tycho y Copérnico, la cordillera de los Apeninos. La Luna es un objeto castigado por la divulgación pero apasionante para mirar de cerca; cualquier telescopio modesto entrega vistas memorables.

Si su objetivo son galaxias y cielo profundo, esta semana no es la mejor por la dominancia lunar; conviene esperar a la última semana de mayo. En cambio, Júpiter, Venus y la Luna son objetivos brillantes que aguantan perfectamente el cielo iluminado.

Para fotografía nocturna de paisaje, los atardeceres con Venus y Júpiter al oeste son particularmente bonitos esta semana: dos planetas brillantes con la Luna creciente o llena en distintos puntos del cielo según la noche. Una composición con horizonte despejado, exposiciones cortas (2–4 segundos a ISO 800–1600) y un teleobjetivo medio entrega resultados muy publicables.

Que el cielo nos acompañe.

© 2026 SKYCR.ORG | Homer Dávila Gutiérrez, FRAS. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa.


Descubre más desde SKYCR.ORG

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Sourceskycr.org
Homer Dávila
Homer Dávilahttps://skycr.org/homer-davila
Editor en SKYCR. Astrofísico. Dinámica solar, astronomía, radioastronomía, cosmología y ciencia planetaria. Miembro de la International Meteor Organization.
Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a Cosmos Aquí

- Advertisment -spot_img

Más recientes

Más populares